domingo, 17 de febrero de 2013


Frase magnánima, filosófica y
 profunda: “Dios es peruano, carajo…”

Cuando era pequeño, tenía seis o cinco años creo, mi familia se reunía en la sala frente al televisor para gozar los partidos de fútbol de la selección peruana, después me enteré que era el mundial México 70. En aquellos inviernos templados y tristes propios de Lima, no se salía a jugar o dar una vuelta por el barrio, el frio era penetrante. Las noches y las tardes eran acompañadas con la canción titulada “GoonighT Toninght”, fondo musical del programa de aquella época, Disco Club conducido por Gerardo Manuel.

Eran épocas triunfadoras de la selección peruana de fútbol que dibujaba y pintaba sus mejores lienzos en la cancha. También se aprendió a perdonar derrotas. Todos los niños querían ser el Cholo Sotil, Cueto, Cubillas o el gran capitán Chumpitaz. Nos educaron, aquellos jugadores, a vivir de goles. Las frases de júbilo eran: “Arriba Perú” o “Gol”. Sin embargo, ahora convivimos con frases como: “Matemáticamente todavía tenemos posibilidades de clasificar”; o la otra que suena a conformismo, “tenemos que pelear el repechaje”.

La realidad es que la selección terminó el año de Eliminatorias con cifras negativas y pocos favorables para una clasificación sin sufrimientos o angustias. Con la derrota sufrida en Paraguay, la blanquirroja solo pudo conseguir este 2012 cinco puntos de 18 disputados (un triunfo, dos empates y tres derrotas). Para entrar al repechaje Perú tiene que terminar en quinto lugar y enfrentar a la selección de la clasificatoria de la Confederación Asiática de Futbol. La selección chilena también busca esta posibilidad, así que la lucha será fuerte.

Las posibilidades de clasificación son remotas, pero como siempre tenemos que ser optimistas y pensar en la frase que ya es parte de nuestra cultura, de nuestra sociedad; es como el emblema o escudo. Cuál, nada menos que la famosa frase: “tenemos que tener fe y esperanza”. O la otra magnánima, filosófica y profunda: “Dios es peruano, carajo…”



domingo, 3 de febrero de 2013

LA CONVENIENCIA O NO DEL RETORNO AL BICAMERALISMO LEGISLATIVO

EL BICAMERALISMO LEGISLATIVO ES UNA EXCELENTE ALTERNATIVA PARA INTEGRAR, AHORA QUE ESTÁN EN MARCHA, LAS REGIONES DEL PAÍS.

Disolver, repito, disolver temporalmente el Congreso de la República...”, con esta célebre frase del expresidente Alberto Fujimori Fujimori, terminó por eliminar, extirpar el supuesto cáncer que se venía pudriendo en el congreso en los años 90, desapareciendo el bicameralismo legislativo y es remplazado por el Congreso Constituyente Democrático (CCD).

El 5 abril de 1992 Fujimori, anuncia al país el establecimiento de un gobierno de emergencia y reconstrucción nacional, el objetivo: lograr una auténtica democracia con la institucionalización del país. Todo está bien, sin embargo, la forma cómo lo realizó generó controversias ya que recurrió al “autogolpe”, esto generó conflictos sociales en nuestro país.
 

Ahora qué significa retornar al bicameralismo legislativo, simplemente volver a la composición del Congreso antes del “autogolpe” de Fujimori. La cual estaba constituida por dos cámaras (sistema bicameral): Un Senado conformado por 50 senadores y una cámara de diputados integrada por 120 parlamentarios. En la actualidad el Congreso está compuesto por 80 congresistas (Unicameral), siendo el presidente para el periodo 2011 – 2016 el congresista Dr. Víctor Isla Rojas del partido Gana Perú.

En el nuestro querido Perú, amigo lector, todavía existe lugares abandonados, inclusive, sin irnos tan lejos, a cinco minutos de Lima, exactamente en Villa El Salvador o en Lima Sur, la pobreza es latente. En algunos colegios el Estado brilla por su ausencia.  Si observamos esta realidad en este lugar cerca de la capital, cómo será la calidad de vida en las provincias de Lima, ni que hablar de villorrios de nuestra Sierra y Selva.

El bicameralismo legislativo es una excelente alternativa para integrar, ahora que están en marcha, las regiones del país. Funcionaría cómo un eslabón para unir la sociedad, el pueblo con el Estado, porque una de las cámaras estaría conformado por civiles (diputados), los cuales llevarían la voz del pueblo. No queremos ser negativos, sino mantener la esperanza de que nuestro país puede seguir mejorando, sin embargo, también está latente la burocracia y la corrupción administrativa.