Frase magnánima,
filosófica y
profunda: “Dios es peruano, carajo…”
Cuando era pequeño, tenía seis o cinco años creo, mi
familia se reunía en la sala frente al televisor para gozar los partidos de
fútbol de la selección peruana, después me enteré que era el mundial México 70.
En aquellos inviernos templados y tristes propios de Lima, no se salía a jugar
o dar una vuelta por el barrio, el frio era penetrante. Las noches y las tardes
eran acompañadas con la canción titulada “GoonighT
Toninght”, fondo musical del programa de aquella época, Disco Club
conducido por Gerardo Manuel.
Eran épocas triunfadoras de la selección peruana de
fútbol que dibujaba y pintaba sus mejores lienzos en la cancha. También se
aprendió a perdonar derrotas. Todos los niños querían ser el Cholo Sotil,
Cueto, Cubillas o el gran capitán Chumpitaz. Nos educaron, aquellos jugadores,
a vivir de goles. Las frases de júbilo eran: “Arriba Perú” o “Gol”. Sin
embargo, ahora convivimos con frases como: “Matemáticamente todavía tenemos
posibilidades de clasificar”; o la otra que suena a conformismo, “tenemos que
pelear el repechaje”.
La realidad es que la selección terminó el año de
Eliminatorias con cifras negativas y pocos favorables para una clasificación
sin sufrimientos o angustias. Con la derrota sufrida en Paraguay, la
blanquirroja solo pudo conseguir este 2012 cinco puntos de 18 disputados (un
triunfo, dos empates y tres derrotas). Para entrar al repechaje Perú tiene que
terminar en quinto lugar y enfrentar a la selección de la clasificatoria de la
Confederación Asiática de Futbol. La selección chilena también busca esta
posibilidad, así que la lucha será fuerte.
Las posibilidades de clasificación son remotas, pero
como siempre tenemos que ser optimistas y pensar en la frase que ya es parte de
nuestra cultura, de nuestra sociedad; es como el emblema o escudo. Cuál, nada
menos que la famosa frase: “tenemos que tener fe y esperanza”. O la otra
magnánima, filosófica y profunda: “Dios es peruano, carajo…”






